Entrevistas y notas en Salto y Paysandú
La Masonería Femenina del Uruguay
Un camino de autoconocimiento, libertad y transformación
En un contexto de apertura y crecimiento sostenido, la Masonería Femenina del Uruguay continúa consolidando su presencia en distintos departamentos del país, impulsando espacios de reflexión, fraternidad y desarrollo interior.
Durante una reciente charla realizada en Paysandú, más de 75 mujeres participaron de un encuentro abierto orientado a conocer los principios, valores y filosofía de la Gran Logia Femenina del Uruguay (GLFU).
El interés y la participación reflejan el espíritu de una organización que promueve el autoconocimiento, la libertad de pensamiento y la transformación personal, pilares esenciales de una masonería femenina moderna, activa y comprometida con su tiempo.
Un camino más allá del mito
En entrevista con La Prensa (Salto, 11 de octubre de 2025), la Serenísima Gran Maestra María Estela Viera destacó que la masonería femenina “no es un misterio, sino un proceso de trabajo interno y de crecimiento moral y espiritual”.
“Buscamos el perfeccionamiento de las mujeres unidas por el propósito de ser mejores personas”, expresó la Gran Maestra desde una visión integradora y ética.
La masonería, explicó, propone una filosofía de vida que trasciende el dogma y la religión, abierta a todas las mujeres que buscan conocerse, fortalecer su carácter y contribuir positivamente a la sociedad.
Cómo acercarse a la Gran Logia Femenina del Uruguay
Para aquellas interesadas en integrarse, la Gran Maestra remarcó que la vinculación con la Orden comienza siempre desde el conocimiento y la reflexión personal:
“Normalmente se entra por recomendación o por el interés de pertenecer, pero también es necesario estar preparada para un trabajo interior constante”, señaló.
El proceso de iniciación es profundamente simbólico y transformador, y cada mujer lo vive de manera única, guiada por el estudio, la introspección y la práctica de valores universales como la libertad, la igualdad y la fraternidad.
Trabajo interno y transformación personal
Uno de los ejes más subrayados por la Gran Maestra es el carácter iniciático de la masonería femenina, que invita a mirar hacia dentro:
“Nos concentramos en entendernos a nosotras mismas, en transmutar nuestros propios vicios y pasiones, en trabajar desde el silencio y la perseverancia”, explicó Vieras.
Y agregó:
“Nunca se trata de convencer a nadie, sino de acompañar a quien busca crecer”.
La masonería femenina se presenta como una escuela de vida, donde las integrantes se apoyan mutuamente y cultivan la autocrítica, la empatía y la superación constante.
Acción social y compromiso comunitario
Más allá del trabajo simbólico, la masonería femenina uruguaya está cada vez más involucrada en la acción comunitaria y el compromiso social.
Entre sus iniciativas recientes destacan los proyectos de forestación y cuidado ambiental, así como la colaboración con instituciones educativas y centros de rehabilitación.
“Estos proyectos expresan nuestra manera de estar presentes en la sociedad. La solidaridad, la ayuda mutua y el respeto por la dignidad humana son principios que llevamos a la acción”, subrayó la Gran Maestra.
Un espacio de libertad y pertenencia
Durante su visita a Salto, la Gran Maestra destacó la importancia de fortalecer los lazos entre las logias femeninas del interior y la capital, impulsando una masonería unida por la fraternidad y la formación continua.
“Cada logia es un espacio de libertad y de pertenencia, donde cada hermana puede crecer a su ritmo, en un entorno de respeto y apoyo mutuo”, concluyó.
Presencia nacional
La Masonería Femenina cuenta hoy con logias activas en Montevideo, Salto, Tacuarembó, Rivera, Paysandú, Colonia, Canelones, Minas, Durazno, Cerro Largo, Florida, y Maldonado, y continúa expandiéndose con nuevas iniciativas culturales y educativas.
En cada lugar donde se establece, deja una huella: mujeres que eligen crecer desde el pensamiento libre, el servicio y la fraternidad.